El ciclo de la basura

El mundo vive una etapa de consumismo voraz. Hay necesidades de primer orden que requieren ser satisfechas como la alimentación, el acceso a agua potable, servicios de salud básicos y acceso a una vivienda digna. Al mismo tiempo hay necesidades creadas que tiene que ser satisfechas: tener lo último en tecnología, en moda y toda forma de ocio, como apunta Meléndez con respecto al consumo y la mercadotecnia:  

La mercadotecnia divide al cliente en dos tipos: compradores reales y compradores potenciales. Esto significa que, de acuerdo con las necesidades básicas de alimentación, vestido e higiene principalmente, la gente siempre adquiere productos para satisfacerlas, aún en situación de crisis económicas extremas y, por ello, invariablemente todos somos consumidores reales. […]  lo necesario debería estar dad[o] por la urgencia de satisfacer necesidades básicas. En el plano biológico, los seres humanos requerimos alimentarnos, calmar nuestra sed, abrigarnos, calzarnos, asearnos, dormir, satisfacer nuestra sexualidad y recreación. En rigor, comer, tomar agua, cubrirnos del frio, usar zapatos o sandalias, lavarnos con jabón, descansar, ejercer las funciones sexuales y jugar o descansar de la manera más elemental debería ser suficiente. (1998, p. 98).

Sin necesidades -básicas o creadas- no hay consumo, si no hay consumo no hay mercado, sin mercado no hay necesidades por satisfacer. El capitalismo es el pariente incómodo que sabemos que siempre va a estar ahí y que es difícil deshacernos de él.

Espacialmente, existen zonas de producción de mercancías, zonas de consumo y zonas de deshecho de esos objetos producidos, comprados, utilizados y tirados. Pero antes de que sean producidos, las materias tienen que ser pensadas en tanto que, cuando salgan a la venta, serán satisfactores de alguna necesidad. Silicon Valley figura como centro tecnológico, Milán y París como capitales de la moda, Tokio, Nueva York y Londres como centros financieros de inversión de capital, Alsacia, Seattle y Vancouver como centros de la industria aeronáutica. Países como Estados Unidos, Japón, Francia, Italia, España y Alemania concentran el diseño y el armado automotriz en todo el mundo.

Fuente: https://www.semana.com/mundo/articulo/crisis-de-basuras-en-el-mundo-ya-no-hay-espacio-para-tirar-ni-reciclar/650187

Aunque no solo son el sector financiero, tecnológico y manufacturero los que se concentran en los países centrales. La agrotecnología e industria alimentaria, de la construcción, la farmacéutica y la extractiva forman parte del capital de dichos países. De la misma manera son ellos los principales países de destino de las mercancías. Los países cuentan con una población que posee los recursos suficientes para consumir lo que producen las empresas: ropa, automóviles, viajes en avión, tecnología como ‘smartphones’, computadoras portátiles, pantallas planas, electrodomésticos, entre otros. No obstante, también países de economías emergentes son el destino de todas esas mercancías. La clase media de países como México, Brasil, Argentina y Latinoamérica en general, Europa del este, Rusia, los países de la cuenca del Golfo Pérsico y algunos del sureste asiático como Indonesia y Malasia son algunos importadores de esas mercancías.

¿Qué pasa cuando todos esos teléfonos inteligentes, computadoras, automóviles, electrodomésticos y ropa dejan de tener una vida útil? Grandes cargamentos de esa “basura” llegan a países pobres como Nigeria, Togo o Benín, incluso China hasta el 2018 dejo de recibir la basura que Europa y Estados Unidos producía. Indonesia, Malasia y Vietnam a partir de ese año, pasaron a ser “los basureros del mundo”. Casos particulares que llaman la atención es que países escandinavos importan basura para reciclarla.

En esos países, se obtiene el metal que compone al aparato, tales como cables de cobre, el oro de algunos chips y procesadores y el aluminio. Toda esta materia prima se acumula y se vende como materia prima para su reutilización. Y aunque la gente puede encontrar en esto una fuente de empleo, las exposiciones a gases que emanan de los minerales, el contacto con la piel produce enfermedades tanto pulmonares y respiratorias como dermatológicas.

Lo anterior no quiere decir que los países centrales no se queden con una parte de la basura que su población genera, muchos residuos se localizan en las periferias de los centros urbanos, donde reside una población con recursos económicos limitados, residuos de aguas contaminadas por la industria textil, mataderos y tratamiento de productos de origen animal, vertido de químicos de industrias agrotecnológicas y farmacéuticas. Poblaciones de color y latinas (quienes residen a un lado de estos depósitos de desperdicios, contaminantes y basura) sufren enfermedades renales por el agua contaminada que consumen, enfermedades respiratorias por los gases enrarecidos que respiran, algunos tipos de cáncer provocados por los mismos residuos del ambiente.

Es importante mencionar que existen países en donde el tratamiento de la basura se llega a tales condiciones que tienen que importarla de países vecinos para satisfacer sus demandas internas de basura. Tal es el caso de Suecia, este país recicla hasta el 90% de su basura. El tratamiento que le da es para obtención de energía, la basura se quema y, al igual     que una presa, el calor obtenido mueve una turbina para la generación de energía eléctrica para los hogares y algunos negocios. Noruega y Reino Unido son algunos de los países que venden su basura a Suecia.

Este ciclo de contaminación se produce todos los días, todo el año y así por un ciclo acumulado de tiempo. El problema termina hasta que se acabe el capitalismo, pero como eso es tan complejo y no se realizará de un día para otro, los consumidores podemos optar por demandar a las empresas productos que, en su elaboración, se reduzcan las afectaciones al ambiente -y por lo tanto al sector social- y que sus consecuencias no sean tan catastróficas. La educación ambiental, en tanto que integre una alfabetización sobre el consumo se tendría que convertir en una materia obligatoria en los centros educativos, empezando, por supuesto, en los primeros grados educativos, haciendo que las generaciones futuras -e incluso las precedentes a ellas- cambien hábitos de consumo teniendo en mente la satisfacción de necesidades junto con la reducción de afectaciones al ambiente.

¿Qué relación tiene la geografía con todo lo anterior? Es a partir de sus vertientes en ecología, en manejo de recursos naturales incluso desde el ordenamiento territorial donde se pueden disponer de herramientas para el mejor manejo de la basura espacialmente. Aunque ese no es un tema específicamente de la geografía, sino que se maneja a través de la interdisciplinariedad en tanto que se entra en contacto con ciencias ambientales, de la atmósfera, de la Tierra, con ingenierías (por ejemplo, en la creación de tecnologías que reducen el impacto de contaminantes). Este es un caso que afecta a toda la humanidad y no sólo a los países que se han convertido en vertederos mundiales de basura. Corresponde a las nuevas generaciones aportar nuevas ideas para el tratamiento de los deshechos, para reducir las cantidades de basura generadas, para la construcción de instalaciones donde se almacene y se trate esta.  

Abraham García Jiménez
Es licenciado y maestro en Geografía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Productor ejecutivo de Geografía para la vida y apasionado de la geografía y lo que tenga que ver con ella.

Fuentes consultadas:

Ecoinventos. (2019). Suecia recicla un asombroso 99% de su basura. Artículo disponible en: https://ecoinventos.com/suecia-recicla-un-asombroso-99-de-su-basura/

Meléndez, A. (1998). Análisis de publicidad gráfica. En Didáctica de los medios de comunicación. Programa Nacional de Actualización Permanente. Secretaría de Educación Pública. México. 

Semana. (2020). ¿A dónde va la basura del mundo? Disponible en: https://www.semana.com/mundo/articulo/crisis-de-basuras-en-el-mundo-ya-no-hay-espacio-para-tirar-ni-reciclar/650187

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *