Geografía de las golosinas

En el mundo existe una gran variedad de alimentos: desde cereales, cárnicos y lácteos hasta maricos y otros productos obtenidos del mar. Unas sociedades se van a distinguir por ser consumidoras de trigo como la europea, de arroz y productos del mar como la asiática, o de maíz como en Latinoamérica. Cada país tiene sus formas culinarias y ha desarrollado infinidad de platillos que obedecen a la mezcla de ingredientes propios de la región (en América el maíz, el cacao, el chile o el amaranto; en Europa, el trigo o la cebada; en África el higo, el dátil o la sandía; en Asía el arroz o el kiwi) junto con otros que son llevados o importados por otras sociedades. Como ocurrió con el pozole en la Antigua Tenochtitlán y el pozole el cual contenía carne humana o de perro, posteriormente esos cárnicos fueron reemplazados con carne de cerdo, animal traído por los españoles.

Cada sociedad vierte parte de su cosmovisión en su gastronomía, en ella, se ven reflejadas formas de vida e incluso el estrato social. Existe una gran variedad de platillos en el mundo, los hay desde cremas y sopas, carnes y pescados, ensaladas, bebidas calientes, frías y fermentadas, platillos dulces y salados, guarniciones y postres. De entre todos ellos resalta uno que es del gusto de casi la mayoría de las personas: los dulces.

Los dulces son golosinas o confituras de caramelo o chocolate que pueden ir mezclados con otros ingredientes como las frutas. Existen de todas las variedades y todos los tamaños. En México, uno de los ingredientes principales en los dulces es ni más ni menos que el chile, éste se encuentra en paletas, chicles, caramelos, gomitas, pastas, puede ir acompañado de frutas como el tamarindo, la fresa, la sandía, la cereza o el limón.

El chile es un pimiento nativo de América que se extendió en el mundo a raíz de la colonización. Este tiene varios nombres en el mundo. En México se le conoce como Chile, en Chile y algunos países latinoamericanos como ají y guindilla en España. Se piensa que la domesticación de este cultivo se remonta 7500 años a.C.

Por ser un cultivo que ha permanecido tanto tiempo en la cosmovisión de grupos sociales americanos no es de extrañar que las golosinas incluyan el chile como su ingrediente más atractivo. Incluso los dulces artesanales, regiones o típicos de algunas partes de México incluyen chile como los tarugos que no son más que pulpa de tamarino con azúcar y chile. Aunque el tamarindo de acuerdo con algunas fuentes es originario de África (más específico de Sudán) por los viajes coloniales y la interacción entre distintas espacialidades fue como llegó a América.

Esta misma interacción del chile con la preparación de dulces no es ajena de México. Sino de cada país. Otro ejemplo es el de Japón, país que consume toneladas al año de productos del mar, no sorprende que uno de sus principales platillos internacionalmente conocidos sea el sushi, rollos de arroz, pescados y mariscos y alguno que otro ingrediente envuelto al alga marina. Por ello, los ingredientes en algunos de sus dulces son mariscos como se observa en la imagen.

Este tipo de dulces funcionan como ‘snaks’, que tienen lugar entre comidas. El camarón, el pulpo y el calamar son la base de estos bocadillos. El pescado, las anguilas y las algas son otros ingredientes que sirven para estas “botanas” japonesas.

Las que aparecen en la imagen son una especie de “cheetos” con sabor a camarón -cuando las probé lo primero que pensé fue echarle salsa Valentina, pero no lo hice para no contaminar su sabor-.

En la siguiente imagen se observan del lado derecho a primera vista una especie de tortilla fileteada para preparar sopa azteca, pero por la imagen del lado izquierdo (un calamar), se puede ir dando una idea de por donde va la cosa.

Este bocadillo, al gusto tiene una consistencia gelatinosa un tanto más sólida que las gomitas, sin embargo, el sabor es a calamar.

Los mariscos forman parte esencial de la dieta de los japoneses, se encuentran en sopas, entradas, golosinas, guisados como el mencionado sushi, la tempura o el takoyaki. Así como en México el ingrediente que no puede faltar en la mesa -y en las golosinas- es el chile, en Japón los pescados, mariscos y algas no podían faltar en las golosinas y dulces japoneses.

Finalmente, lo que el chile es a México y el pescado a Japón, la granada es a Irán, este fruto se puede encontrar en jugos muy populares en el país musulmán, en sopas como la ash-e anar, postres y por supuesto en dulces.

Granada, albaricoque y durazno son los principales ingredientes de este dulce similar a la textura del pulparindo en México, pero exceptuando obviamente el chile.

La geografía de la comida o geografía de la alimentación analizar las interacciones de los alimentos con los aspectos culturales de las sociedades en las que, gastronómicamente, reina un ingrediente sobre los demás o un tipo de alimento sobre los demás. La geografía puede explicar por qué los mejores vinos se dan en climas mediterráneos, porque la ingesta de mariscos se da más en unos lugares que en otros o por qué Côte d’Ivoire (Costa de Marfil) es el principal país productor de cacao y el mejor chocolate es belga.

De la misma forma, la geografía de la alimentación estudia la distribución espacial de los alimentos, por qué unos tienen acceso a ellos y otros no y cómo se manifiestan las políticas públicas que propician esta desigualdad en el territorio y sobre esto proponer nuevas formas de distribución, pues la alimentación es un derecho humano y al día de hoy existen, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, 821 millones de personas en el mundo que padecen malnutrición[1]. Empresarios como Elon Musk y Mark Zuckerberg abogan por el acceso universal a internet, sin embargo ¿de qué sirve el internet si existen millones de estómagos vacíos en el mundo?

Abraham García Jiménez
Es licenciado y maestro en Geografía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Productor ejecutivo de Geografía para la vida y apasionado de la geografía y lo que tenga que ver con ella.


[1] Obtenido de www.accioncontraelhambre.org

1 comentario en “Geografía de las golosinas”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *