Geografía y fantasía

“…Aun los mundos imaginarios necesitan una lógica geográfica; […] Esto significa que ríos necesitan converger conforme fluyen a una costa, montañas forman racimos o líneas, y desiertos que hacen la transición suavemente a bosques”[1]

Jonathan Roberts

La necesidad de cartografiar el entorno en el que se desenvuelve el ser humano ha sido una necesidad básica. Conocer el entorno, identificar las zonas de peligros, las fuentes de alimento, los cuerpos de agua para abastecimiento; posteriormente conocer los límites de un dominio, ubicar los poblados y regiones enemigas y aliadas, localizar espacialmente las poblaciones para el cobro de impuestos ha sido tarea del ser humano desde las primeras civilizaciones en Oriente.

Así como el humano identifica fenómenos atmosféricos, climáticos y sociales en un mapa, esta representación cartográfica no es ajeno a la realidad que envuelve a las sociedades. En la imaginación, la fantasía y la ciencia ficción también se llevan a cabo relaciones sociales de todo tipo: existe la esclavitud, los pensamientos liberales, la búsqueda de justicia, las relaciones de poder. Sin embargo, la carga de fantasía está en que los actores van más allá de la especie humana. Existen criaturas mitológicas, seres extraterrestres, humanos con poderes sobrenaturales y un sinfín de entes con características no humanas o humanoides.

La ciencia ficción y la fantasía se caracteriza por representar relaciones sociales que existen en la realidad como las ya mencionadas, y así como el ser humano representa cartográficamente su entorno, también lo hace en la fantasía. El mapa de La Tierra Media de J. R. R Tolkein muestra un continente ficticio en donde se desarrollan actividades económicas básicas como la agricultura y ganadería, extractivas como la minería junto con otras como la hechicería, la producción-clonación de ejércitos de combatientes Uruk-Hai.

Se observan centros de poder como Mordor, zonas neutrales como El Bosque Dorado y regiones vulnerables ante el sometimiento por parte del actor hegemónico (Mordor) como la Comarca. Aunque se pueden espacializar este tipo de construcciones sociales en mapas emanados de la ciencia ficción y la fantasía, se vuelve interesante el discurso que manejan las obras con respecto a la posición sociedad-naturaleza. En la misma obra de Tolkien (El señor de los anillos) escrita entre 1936 y 1949 este binomio es de completa dominación de parte del primero hacia el segundo. No se teorizaba aun en la naturaleza como producción social.

Fuente: https://elanillounico.com

Algo similar ocurre en las obras de George R. R. Martin, llevadas a la pantalla chica en Game of Thrones. Existen centros de poder como ‘Desembarco del Rey’ o ‘Inverlandia’. ¿Son estos centros de poder lo que Sassen llama ‘ciudad global trasladados a un mundo de fantasía? En tanto que la ciudad global

…no es solamente un polo de decisión estratégico sino también un lugar donde la sociedad dominante produce bienes no materiales… Es allí también que están destinados los nuevos instrumentos políticos, técnicos y financieros que permiten la instauración de una “buena gobernabilidad” mundializada. (Sassen, 1991 en Musset, 2007, p. 70).

Incluso los problemas que viven las ciudades y las sociedades en general son agravados en los futuros imaginarios presentados en películas como ‘El quinto elemento’ y ‘Wall E’. Aunque esta última se puede tomar como una crítica a la sociedad del hiperconsumo, lo que refleja es una especie de vaticinio de lo que puede venir: ¿dónde poner la basura? Para ello se requiere no sólo la modificación del sistema económico sino un cambio de mentalidad desde el nivel individual hasta el macrosocial. La película de Elysium muestra una futurística ciudad de Los Ángeles empobrecida, contaminada, ultralatinizada (lo cual no es un problema en sí). La locación: el municipio de La Paz en el Estado de México, al oriente de la Ciudad de México. Esto mismo ya se hizo en películas como ‘El vengador del futuro’, Musset escribe:

Cuando Arnold Schwarzenegger sale del Metro, perseguido por sus enemigos, el espectador bien informado descubre que el escenario elegido por Paul Verhoeven no es sino la estación de metro Insurgentes, ubicada en el centro de la metrópolis mexicana. Según el realizador, se trata de poner en escena un mundo especialmente opresor, situado fuera de la escala humana. […] Bastó al equipo de rodaje con pintar en gris metalizado todo el conjunto de los pasillos, de las paredes y vagones para dar al espectador la ilusión de descubrir una metrópolis imaginaria cuando se trata de una ciudad real… (2007, p. 66).

Los casos anteriores demuestran lo delgada que es la línea entre la realidad y la ficción.

La deferencia de clases es igualmente mostrada en la ciencia ficción. En la misma película ‘Elysium’ los que tienen el privilegio de habitarla son las personas adineradas mientras que los que pertenecen a las clases pobres son obligados a permanecer en la Tierra sobreviviendo a sus posibilidades. Esto también se observa en películas como ‘2012’ donde un boleto para subir a las naves cuesta mil millones de euros, es representativa la escena donde un enviado de la reina de Inglaterra se encuentra con un árabe adinerado para pedirle el dinero para el boleto. Con esto y bajo los esquemas económicos actuales, alrededor del 99% de la población sufriría las calamidades presentadas en la película.

En estos últimos ejemplos se evidencia que el capitalismo, como sistema económico dominante, se vuelve aún más recalcitrante marcando notoriamente estas diferencias, pues en la realidad la creación de la clase media es un paliativo para difuminar la discrepancia entre ricos y pobres. La serie de películas de thriller ‘La noche de la expiación” igualmente muestran esta distinción entre clases sociales. Quienes pueden pagar un sistema de seguridad son clases acomodadas y blancas en la mayoría de los casos y quienes sufren los estragos de las purgas anuales son personas pobres o de color.

Como se ha visto, las obras de fantasía muestran ciertos elementos que en la realidad forman parte de lo cotidiano y pareciera que por ser ellos parte de la ficción son ajenos o alejados del corpus social. Sin embargo, ya Musset hace referencia que existe un espectador bien informado lo que incentiva a la pregunta ¿sólo un espectador bien informado puede dar cuenta de los matices de realidad en la ciencia ficción o de qué depende que puedan ser evidentes para cierto público? ¿existe una relación entre el nivel educativo y el entendimiento de las relaciones sociales que se forman en la CF? Si bien, el autor hace alusión a que cualquier habitante de la Ciudad de México se podría dar cuenta de la locación, es importante, como señala Plata (2017) si vale la pena este tipo de ejercicios mentales de analizar la realidad con el lente de la ciencia ficción o es caer en banalidades sin sentido pues la CF crea mundos imaginados y cuenta historias que se pueden expandir más allá del límite humano. Eso lo decidirá cada uno de los lectores…

Abraham García Jiménez
Es licenciado y maestro en Geografía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Productor ejecutivo de Geografía para la vida y apasionado de la geografía y lo que tenga que ver con ella.

Fuentes de consulta:

Musset, A. (2007). Entre la ficción y las ciencias sociales: el “lado oscuro” de las ciudades americanas. Revista eure. Vol. 33, Núm. 99. Chile.

Películas:

Bay M., Blum, J., Form, A., Fuller, B., Kurt, S. (productores) y DeMonaco, J. (director). La noche de la expiación [cinta cinematográfica]. Estados Unidos. Blumhouse productions, Dunes Platinum, Why Not Productions.

Benioff, D., Weiss, D. (productores). (2011). Game of thrones. [serie de televisión]. Estados Unidos. Warner Bros. Televistion.

Basada en:

Martin, G. (1996). Canción de hielo y fuego [serie de novelas de fantasía].  Planeta comic.

Block, B., Blomkamp, N., Kinberg, S. (productores) y Blomkamp, N. (director). (2013). Elysium. [cinta cinematográfica]. Estados Unidos. Alphacore, Media Rights Capital, QED International.

Emmerich, R., Franco L., Kloser H. (productores) y Emmerich, R. (director). (2009). 2012. [cinta cinematográfica]. Estados Unidos. Sony Pictures Entertainment.

Jackson, P., Osborne, B., Walsh, F. (productores) y Jackson, P. (director). (2001, 2002, 2003) (trilogía). El señor de los anillos [cinta cinematográfica]. Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda. New Line Cinema.

Basada en:

Tolkein, J. (1954). El señor de los anillos [serie de novelas de fantasía]. Minotauro.

Ledoux, L. (productor) y Besson, L. (director). (1997). El quinto elemento. [cinta cinematográfica]. Francia. Gaumont.

Morris, J. Collins, L. (productores) y Stanton, A. (director). (2008). WALL-E. [cinta cinematográfica]. Estados Unidos. Pixar, Walt Disney Pictures.


[1] Obtenido de ‘Una geografía de la ficción’ de Luis Javier Rosas Plata en https://www.nexos.com.mx/?p=30797

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